CIUDAD DE MÉXICO

En los últimos seis años hemos apoyado el fortalecimiento de procesos de soberanía alimentaria y economías solidarias en una de las ciudades más grandes del mundo y parte del epicentro de la pandemia en México. Los diferentes colectivos de la zona de Xochimilco, como respuesta a la pandemia, se organizaron para asegurarse que los productos alimenticios  de los productores locales, fueran entregados a sus clientes y ante  falta de transporte, la bicicleta fue la mejor aliada. Hicieron uso de sus redes de intercambio, trueque, multitrueque y moneda social que permiten formar una economía resiliente. En sus propias palabras, el compañero Alan López, mentor de FASOL en  la CDMX, nos comparte sobre la gran capacidad de las bases para responder ante la crisis: 

 «Solo los grupos que están un paso adelante, que no conviven para generar más dinero para acapararlo, sino para darnos lo necesario, hoy en día tienen la capacidad de mantener a sus miembros, de alimentar a sus comunidades e incluso, con gran esfuerzo, abrimos la puerta para incorporar a nuevas personas; hay una gran demanda de estos servicios y productos, la población por fin está invirtiendo en su salud consumiendo productos saludables; muchos entregan en sus casas, generando rutas de entrega solidarias. Mientras que en todas partes hay despidos, estamos creando empleos. Las personas que nos esforzamos por buscar economías alternativas, seguridad y soberanía alimentaria, seguimos trabajando comprometidos a divulgar, compartir y reflexionar sobre los quehaceres del cuidado de la tierra y el trabajo digno de producir vida.«