Ciudad Ixtepec se encuentra ubicada en la región del Itsmo de Tehuantepec en el estado mexicano de Oaxaca. En la comunidad conviven aproximadamente más de 26,000 habitantes, la mayoría de origen zapoteco, que comparten cultura, cosmovisión, costumbres y tradiciones.

El Terremoto y una oportunidad

Tras los terremotos de septiembre de 2017, el pueblo ixtepecano tuvo una vez más que unirse ante la adversidad. Frente a la visible inactividad del gobierno y del municipio, la comunidad entera se organizó junto con el apoyo de diferentes fundaciones y organizaciones de la sociedad civil centrándose en aquellas necesidades más apremiantes como fue la remoción de los escombros, los cuáles se reciclaron para rehabilitar caminos en mal estado de los barrios y colonias más apartadas.

Ante la situación se logró impulsar diferentes colectivos, espacios y organizaciones como el Consejo de Reconstrucción y Fortalecimiento Comunitario de

Ixtepec en el cual nueve de cada diez miembros son damnificados. A través de este Consejo se realizaron alianzas estratégicas con diferentes fundaciones y organizaciones de la sociedad civil, exigiendo siempre que cualquier ayuda o colaboración fuese sin restricciones y tomase en cuenta las decisiones y opiniones de las familias, sus or ganizaciones y la comunidad en su conjunto.

Viendo las afectaciones causadas por el sismo en la comunidad, FASOL decidió contribuir y aunque este formato de aportaciones no están dentro de la estructura de los Programas del Fondo, gestionamos con una organización aliada, la Fundación Tichi Muñoz, un apoyo emergente para contribuir a la organización comunitaria que estaba gestándose. Gracias a la disposición y pronta respuesta de la Fundación Tichi Muñoz, fue posible hacer llegar ese recurso que permitió reparar las afectaciones de 10 viviendas donde a través del guendalisaa (apoyo mutuo) las vecinas y vecinos del lugar se apoyaron entre sí para contribuir con mano de obra en los trabajos de reparación de sus viviendas. Esta fue una de las varias alianzas que logró el Comité Ixtepecano para la reconstrucción de Ixtepec.

 

Entre las diferentes acciones que se realizaron a través de diferentes Alianzas Estratégicas destacan:

    • El diagnóstico de daños y la toma de acuerdos con las familias damnificadas revalorando el Guendalisaa.

La obtención de apoyos emergentes (abasto, ropa y refugio temporal), así como la autoconstrucción de viviendas temporales.

  • El reforzamiento de la casa de los campesinos. La Sociedad Agrícola local.
  • La construcción total y reparación de viviendas.
  • La rehabilitación de la infraestructura productiva familiar.
  • Fomento de la economía local con una propuesta de apoyo en solidaridad a través de las redes sociales.
  • La planeación y autoconstrucción de unas viviendas dignas.
  • La construcción de centros de producción y capacitación comunitarios, que contribuyan a la integralidad del hábitat en temas de agricultura, salud, cultura y oficios.

 

El Foro

En este contexto y a un año de ocurrido el desastre, los días 24 y 25  de octubre 2018 se llevó a cabo el Foro de Reconstrucción del Habitad y el Sujeto Social, cuyo objetivo fue el de construir/potenciar la incidencia de las comunidades en las políticas públicas y propiciar una sinergia horizontal con los diferentes actores involucrados en la reconstrucción, en que la premisa principal fuera el respeto de las comunidades como sujeto social y una reconstrucción integral que en verdad tomen en cuenta las necesidades e identidad de los afectados.

Desde las distintas voces y miradas se reflexionó y hubo consenso en:

  • Que la intervención de los tres niveles de gobierno fue desastrosa para la población. Demostró incompetencia, irresponsabilidad y enorme corrupción.
  • Que las constructoras y casas de materiales no fueron reguladas, defraudaron a familias con robo de tarjetas o incumpliendo acuerdos de casas que al final no terminaron. Hizo falta asesoría técnica oficial para defender y conservar las casas tradicionales.
  • De igual forma hay organismos civiles y fundaciones que también han usado la desgracia para imponer agendas o metodologías sin considerar que ante la emergencia lo importante es acompañar sin imponer, su contribución debe estar al verdadero servicio de los afectados en el marco de la comunidad en su conjunto.

El Foro produjo acciones y propuestas de las cuales destacan:

  • Actuar de manera organizada y responsable, desde comités de reconstrucción en ayuda mutua creados de manera libre, sin afiliación partidista, por las familias, los barrios y las comunidades, para defender nuestros intereses y derechos ante todas las instancias de poder político y económico.
  • Decidir en forma conjunta las acciones a escala familiar, comunal y colectiva, para reconstruir viviendas y el tejido social dañado y para regenerar el modo de vivir culturalmente arraigado.
  • Concertar las acciones tomando en cuenta las necesidades diferenciadas de personas y familias, así como las diversas características ambientales y culturales del hábitat.
  • Realizar una investigación a fondo de la corrupción, en la que incurrieron tanto las autoridades como las empresas constructoras, las organizaciones y las casas comerciales.
  • La creación de un Centro de Información de Damnificados, que permita a las familias y a sus comités obtener información y encauzar sus decisiones.

En FASOL reconocemos y felicitamos el enorme trabajo comunitario que se realizó, y como el pueblo ixtepecano transformó una situación de crisis en una oportu nidad para fortalecerse y organizarse en la defensa de su territorio, costumbres y libertades ante cualquier amenaza, como es el caso de la mina que, pese a que se ha ganado la primera batalla, aún queda mucho camino que recorrer pues son muchas las amenazas ambientales que apuntan hacia el Itsmo de Tehuantepec.